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¿Cuál es tu definición de la Política?

En mi humilde y relativa visión de la realidad, la política es la mejor herramienta que creó la humanidad para que la ciudadanía pueda incidir en la toma de decisiones de un país. El advenimiento de las repúblicas fue la respuesta al fin de las monarquías y la participación ciudadana en política otorga el derecho a participar activamente en la construcción de leyes y acciones que mayorías y minorías entiendan como mejoras a problemas reales de su día a día. Cómo decía Winston Churchill : “La democracia es el peor sistema de gobierno, con excepción de todos los demás”.

La conquista de ese derecho humano y esa nueva forma de organización social es muy reciente en términos de la cantidad de tiempo que habitamos el planeta. Y desde entonces los cambios sociales, económicos y tecnológicos han acelerado como nunca sus transformaciones. La democracia es una conquista y una evolución humana pero no hay que darla por sentado, hay que defenderla desde todos los sectores.
Aristóteles decía que: “El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres”. Hoy, por suerte, a esa frase hay que extenderla a mujeres y disidencias pero la lógica continua vigente.

Se vio cuando la Corte Suprema de Justicia quiso avanzar con el 2×1 a represores condenados por juicios de lesa humanidad; la movilización popular y la condena social fue instantánea y el Poder judicial tuvo que desestimar la acción, el levantamiento de los “carapintada” en el gobierno del dr. Alfonsin con una plaza llena de argentinos y argentinas de todos los partidos con los máximos exponentes de cada partido en el balcón junto a lpresidente, consolidando la decisión de un país de continuar en democracia representativa y decirle Nunca más a las dictaduras que tanto daño socioeconómico y cultural nos hicieron al conjunto de las grandes mayorías.

En resumen podría decir que para mí la política es la mayor herramienta de transformación de una sociedad. Como toda herramienta puede ser utilizada para bien o para mal, para el beneficio de una minoría concentrada en detrimento del 99% de la población o para la mejora permanente de la sociedad en su conjunto.

En nuestra visión de la realidad y una doctrina con profundo debate filosófico, incluso en un congreso internacional de filosofía realizado en Argentina, la política debe ser el instrumento para construir una comunidad organizada, donde cada quién se realice dentro de una sociedad que se realiza en su conjunto en una Nación que conquiste los logros de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política dentro de una filosofía de paz y hermandad con los pueblos y naciones del mundo y bregando por el fin de los nacionalismos de exclusión y los imperialismos de sometimiento.

¿Por qué? ¿y cómo te involucraste en la política?

Fue una búsqueda vocacional y la encontré sin imaginar que sería aquí. Siempre trabajé en el sector privado, ya que me formé como Licenciado en Administración de Empresas en la Universidad del Salvador. Crecí en un entorno donde la política sólo eran las noticias del día a día que derivaba de los principales medios de comunicación. Estaba acostumbrado a que sólo sean malas noticias de aparentes personas que siempre hacían todo mal o en contra del desarrollo de nuestro país.

A pesar de ello participé como fiscal de mesa en varias elecciones de mi distrito para distintas formas de lo que hoy llamamos Cambiemos, en la primera elección del 2009 porque me crié en ese entorno; entonces lo natural era pensar que el peronismo y en especial el kirchnerismo eran todo lo malo del país, además de que al vivir en una ciudad con alma de pueblo, las relaciones personales superan las políticas y me invitaban a participar.

Continué con esa participación hasta las elecciones del 2013 por uno de mis mejores amigos que forma parte de ese espacio, pero ya como un favor personal hacia él, además de disfrutar de ese momento tan especial donde se celebra uno de nuestros máximos derechos, el de elegir a quienes nos representan.

Fue tanta la insistencia entre 2013 y 2015 de que me sume a las filas de Cambiemos que comencé a leer e interiorizarme en economía e historia vinculada a la praxis política. Sin dudas, un antes y un después que me marcaron para siempre, fue haber participado del censo 2010 como censista ayudando a mi mamá docente que tenía una escuela a cargo en un barrio muy humilde de la localidad de Matheu. Conocer realidades distintas a las de mi entorno, caminar otros barrios y conocer otras personas fue muy nutritivo para entender que “la realidad” es algo mucho más amplio de lo que uno considera desde su círculo familiar, social, estudiantil y laboral.

Ser hijo de una docente que mayoritariamente trabajó en escuelas del Estado, hizo que desde niño recorra barrios y comparta momentos con vecinos y vecinas que lamentablemente no vivían con mis privilegios. Eso amplía tu concepción del mundo, te hace consciente, ni mejor ni peor persona, pero si consciente.

Retornando al 2013/15, como trabajaba en el ámbito privado en las áreas de Control de gestión o comerciales, la economía era lo que más me interesaba. Participé en el armado de presupuestos de multinacionales y nacionales del sector autopartista y logístico desde el 2010 al 2015. Vi de primera mano las ganancias, rentabilidad, costos, inflación y paritarias de esos estados de resultados.

No tenían nada que ver a lo que vivimos todos en el 2001, el cual recuerdo perfectamente como familia clase media víctima del corralito, los patacones, el ajuste y el aumento del caos social, ni con lo que retornó desde el 2016 y aún no pudimos salir.

En 2015, atento a que la victoria de Cambiemos era el retorno a los que nos llevaría a un nuevo 2001, decidí participar voluntariamente como fiscal de mesa del Frente para la Victoria para impedir que la sociedad vuelva a retroceder décadas en términos socioeconómicos. Lamentablemente no pudimos evitarlo y la sociedad está pagando las consecuencias.

¿Qué sentís que podés hacer desde tu lugar en la política?

Mejorar el lugar que amo, que es la ciudad que me vio nacer, crecer y desarrollarme, lugar que elijo para vivir junto a toda mi familia. Lo más gratificante es recibir devoluciones de tus vecinos y vecinas de cómo tus proyectos y trabajo diario impactan positivamente en su día a día. Hay que permitirse soñar como te gustaría que sea tu ciudad, tu colegio, la sociedad de fomento o el club de tu barrio.

¿Qué cosas te gustaría que sucedan ahí y cuáles te gustaría que sean distintas?

Soñar de forma positiva siempre es el primer paso. Condición necesaria para transformar la realidad. Al sueño hay que sumarle planificación, trabajo en equipo, formación, constancia y paciencia. Nada sucede de un día para el otro, pero la realidad está en constante transformación y que mejor que aportar a eso en beneficio de tu ciudad.

La función pública para mí es trascender, no para ser recordado, sino para pasar por un área y transformarla de forma que no pueda retroceder a su estadio previo y que esa mejora sea un empoderamiento de la ciudadanía y los trabajadores y las trabajadoras del sector que la custodien y exijan la mejora continua.

¿Cuáles son tus metas personales en la política? ¿Hasta dónde querrías llegar?

Mis metas son concretas y en lo inmediato. Hoy, como Subsecretario de Producción, fortalecer el Programa Escobar Produce de visitas escolares guiadas a empresas y continuar uniendo los mundos de la educación y el empleo. Poder lograr una política pública-privada de Estado que otorgue el derecho a cada pibe de conocer el mundo laboral de forma vocacional y profesionalizada. Además de trabajar día a día promoviendo inversiones y empleo de calidad para Escobar. Como parte del equipo Escobar Sostenible y como militante ambiental, continuar promoviendo la concientización, educación y acciones públicas y privadas que mitiguen el daño ambiental actual, lo remedien y protejan la casa común asegurando un ambiente sano para las actuales y futuras generaciones.

Podría resumirlo con la visión de tres referentes: Juan Domingo Perón (Gobernar es crear trabajo), José “Pepe” Mujica y el Papa Francisco y su visión conjunta sobre el cuidado del Planeta.

Perón con su Carta Ambiental a los pueblos y gobiernos del mundo de 1972, el Pepe en sus múltiples discursos, pero fundamentalmente el de la ONU de 2012 en Río de Janeiro y Francisco con su encíclica Laudato Sí.

Mientras trabajo para lograr esos objetivos concretos continúo formándome académicamente en idiomas, educación, sostenibilidad y políticas públicas.

El tiempo dirá cuál será el próximo paso. Somos herramientas de algo más grande y como militante y funcionario soy un servidor público.l

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