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La otra cara de la nieve en Neuquén, que aísla a crianceros y animales y pone en riesgo sus vidas. Existe una época del año en que la nieve se posiciona en el lugar de la diversión, la aventura y el descanso prometido. Un reparo casi a mitad del año laboral en conjunción con el receso invernal escolar, que atrae a vacacionistas a la nieve para disfrutar el “oro blanco”. Sin embargo, para quienes no vienen de lejos y su vida está ligada a la crianza de ganado (cabras, ovejas, vacas y caballos), la nieve representa una gran amenaza traicionera que encierra, aísla y mata, atacando y enterrando sueños y vidas, especialmente de los animales.

Cada temporada gélida cae nieve en cantidad sobre las extensiones donde pastan los animales de los crianceros, que viven con miedo de perderlo todo.

En la zona y en los últimos años se están produciendo fuertes e imprevistos temporales por las bajas temperaturas y por las lluvias, con mucha nieve y vientos con ráfagas de más de 80 km/h.

Lamentablemente, cuando la nieve mala arremete, los ganaderos junto a sus peones hacen lo que pueden para salvar a los animales, con sus propias manos, sin herramientas ni protección, moviendo la nieve helada en búsqueda de las cabras, ovejas y caballos. Los animales resisten el frío, pero atrapados y sin alimento, mueren.

Por
RODRIGO ROMERO LÓPEZ
Productor Radial, locutor

Hablar sobre la nieve, para un neuquino no es tarea fácil. El poder del agua es un recurso que la nieve provee y que alimenta a gran parte de nuestro país. Así que como un perfecto Yin y Yang, en este suelo vemos dos posturas.
La felicidad que brinda la nieve como elemento turístico, como algo bonito y como algo distinto para disfrutar en vacaciones, se da cuando las familias provienen de lugares con tiempos más cálidos. Por supuesto, uno de los sinónimos que aprende la juventud desde temprana edad es “Bariloche”, ciudad de la provincia de Río Negro que recibe tanta juventud que suele desbordar su caudal turístico. Otro motivo de festejo es referido al “caudal eléctrico” que se producirá cuando las estaciones devuelvan el calor, y esto, para las provincias a las que Neuquén brinda energía, será un alivio. Pero, existe otra cara, sobre todo cuando la nieve comienza temprano, como ocurrió este año. Cortes de ruta por visibilidad nula, lo que lleva muchas veces a ocasionar accidentes viales y cortes de energía eléctrica, que son, entre otras, algunas de las cuestiones “comunes” que sufren los pobladores. Cuando la nieve cae en lugares donde no se acostumbra verla, hay que sumarle el factor “vivienda precaria” donde un desperfecto eléctrico o el consumo excesivo de estufas a leña, ocasionan grandes dificultades a personas de bajos recursos. Pero si hay un dato que no debe pasar desapercibido, es la cuestión de los crianceros del Norte neuquino. Tema que este año, en menos de quince días, cobró la vida de dos de ellos. David Bascur fue encontrado por los buzos de la policía del Neuquén luego de que éste cayera a las aguas del Río Agrio en busca de sus animales perdidos en el sector.
La búsqueda de Don Tomás Sura, hallado muerto en el área de Domuyo, fue más agónica y mantuvo en vilo a la provincia por ocho días, hasta que finalmente fue hallado. Para los neuquinos no es sencillo, siempre es un Yin y Yang, un reto que nos pone la vida misma por estar en un paraíso que aún hoy esconde secretos y atrae a cada nueva generación que escucha su nombre.

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